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  • Elkin Botero

Nuevos Escenarios, mismos retos!!!

Desde el mes de febrero nuestro mundo empezó a cambiar, ese pequeño y lejano bicho que ya hacia algunos estragos en oriente, se comenzó a sentir como una amenaza importante para nosotros y con el pasar de los días todo cambió, el mundo como lo conocíamos ya no existía más y a todos en mayor o menor medida nos tocó modificar nuestros comportamientos, hábitos y costumbres.


Salimos de las oficinas para nuestras casas, la interacción social se redujo y se limitó a una pantalla de celular o de computador y a pesar de que la tecnología ya nos tenía pegados al celular vía redes sociales, el cambio nos pegó fuerte, los horarios desaparecieron para muchos y después de ocho largos meses muchos se sienten exhaustos y piden a gritos volver a la "normalidad", pero esa normalidad ya no existe más, es solo un buen recuerdo o uno no tan bueno para algunos y todo apunta que no volverá jamás.


En resumen estamos todos jugando en un nuevo escenario, alguien pateó la mesa y tiró todas las fichas del tablero, nos toca evolucionar, adquirir nuevos hábitos y para muchos es un nuevo comienzo, pero los retos que teníamos siguen vigentes y han aparecido nuevos, por eso debemos aceptar esta nueva realidad y avanzar en el proceso, no nos queda otro camino.


El trabajo remoto, la conexión y comunicación en este nuevo contexto, la forma como trabajamos y si somos líderes hacemos seguimiento, el manejo del torrente de emociones que se nos presentan cada día y en el caso de las compañías el no perder demasiado dinero para seguir a flote y poder sostener sus puestos de trabajo, exigen de todos nosotros el fortalecimiento de algunas competencias vitales en estas épocas inciertas y porque no decirlo turbulentas.


Primero que nada debemos desarrollar aún más nuestra capacidad de gestionar el cambio, a pesar de que el cambio es lo único constante en nuestra vida, estos "Llamados del Trueno", como le escuche decir alguna vez a Pilar Jericó, como la aparición de una pandemia desconocida y difícil de controlar nos genera demasiadas preocupaciones: La falta de certeza sobre el futuro, perder nuestro estatus y afinidad con los demás, ver minada nuestra autoridad y autonomía y ser tratado deforma injusta, entre muchas otras, hacen que sintamos miedo, ansiedad y en algunos casos estos sentimientos y emociones nos lleven a un proceso de depresión, para el que si no tomamos medidas, nos puede llevar a perder mucho más de lo que creemos.


La mejor forma de enfrentar estos procesos de cambio es hacernos las preguntas correctas en cada momento: ¿Qué necesito aprender de todo esto?, ¿Qué temo perder?, ¿Qué debo soltar y dejar atrás?, ¿Qué debo aceptar a partir de hoy?, ¿Qué nuevas oportunidades se abren para mi?, y estas preguntas no solo son a nivel personal, tambien las puedo y debo resolver como compañía, porque tambien las organizaciones deben afrontar estos procesos de cambio y vencer la resistencia al mismo.


Otro punto importante tiene que ver con el manejo emocional y la comunicación, ambas van tomadas de la mano en estos momentos, pues la una es una poderosa herramienta, desde la conversación, para gestionar la otra, en mis conferencias sobre este tema en varias organizaciones he hecho la pregunta sobre que emociones han sido las más recurrentes en estos meses y la ansiedad se ha llevado todos los honores, seguida del miedo, ambas causadas por la incertidumbre acerca de lo que viene para cada uno, desde el temor de enfermarnos y sufrir los efectos de esta pandemia, hasta la perdida del trabajo o como llegar a fin de mes con los gastos y necesidades cubiertas.


Muchos autores lo han repetido hasta el cansancio, tomando como base los estudios y el desarrollo que sobre el tema ha aportado Daniel Goleman, una persona que quiera gestionar con inteligencia sus emociones debe tener en cuenta y desarrollar cinco competencias básicas. La primera tiene que ver con el auto conocimiento, con mirar un poco más hacia dentro de cada uno y entender lo que sentimos y más importante la razón de lo que sentimos, que nos detona nuestras reacciones, que nos estresa y nos afecta emocionalmente. Entendido esto debemos aprender a auto controlarnos, no podemos evitar las emociones, las causas son externas a nosotros y estas son solo una reacción orgánica, pero si podemos aprender a controlarlas, una de las principales técnicas tiene que ver con la respiración, a pesar de que lo hacemos todo el tiempo, lo hacemos de manera instintiva, muy pocas veces de manera consciente y ahí está la clave, en tomar consciencia de ese proceso y aprender a manejarlo en nuestro beneficio.


La empatía es otra de las competencias fundamentales, entender como y porque reaccionan los demás, como se están sintiendo cuando debo interactuar con ellos, ir mucho más allá de solo ponerme en sus zapatos. La motivación juega un papel primordial en la inteligencia emocional, saber que me mueve cada día, el porque hago lo hago, cuál es mi propósito superior, me permitirá entender mejor mis emociones y reacciones y por último, pero no menos importante, está nuestra capacidad de relacionarnos con los demás, de establecer conexiones con los que nos rodean, de tener siempre personas a nuestro al rededor con las cuales podamos contar y ellas con nosotros.


Como tercer elemento fundamental de este nuevo escenario, para poder afrontar los retos que nos presenta, debemos poner atención especial en nuestro liderazgo, sin importar el apellido que usemos para referirnos a él, que si situacional, que si inspirador, que si consciente, en fin, acá me quiero referir al liderazgo puro, al imprescindible, al que todos estamos en capacidad de ejercer y desarrollar si lo queremos hacer. Nuestro liderazgo debe generar en los demás inspiración, entendida como ese soplo de aire fresco que motiva en los demás a hacer las cosas, debe procurar el cuidado y la protección de nuestro equipo y de nuestros compañeros, debe ser orientado en el apoyo de los demás, en estar alerta a las señales para actuar cuando los demás nos necesiten, debe ser un ejercicio de integridad, de predicar con el ejemplo y de ser coherentes, ya es hora de borrar esa idea arcaica y que tanto daño le ha hecho al liderazgo de que el líder solo está para decirle a la gente que tiene que hacer y reprimir cuando no lo hacen.


El liderazgo visto de esta manera implica un alto desarrollo de nuestra apertura al cambio, de nuestra inteligencia emocional y de nuestra comunicación, más ahora que necesitamos más herramientas para desde la virtualidad hacerle sentir a nuestro equipo que estamos cerca a pesar de la distancia, pero no para hacer seguimiento y exigir, sino para acompañar, guiar y cuidar en el proceso.


Así que si aún sigues esperando que la situación vuelva a la normalidad, estás en el lugar equivocado, es hora de evolucionar y buscar trascender en el proceso y de que revises, como escuchaba decir a alguien si lo que estás dejando en los demás como legado es una huella que guiará su vida o una cicatriz que la marcará negativamente para siempre, es tu decisión.


Si te interesa profundizar en el tema y compartirlo con tu equipo de trabajo, ponte en contacto con nosotros, puedes regalarle una gran conferencia a tu gente y desarrollar el liderazgo de muchos de ellos con nuestra metodología, escríbenos a creser360@liderazgpoycultura.com.co o visitanos en www.liderazgoycultura.com.co


Publicado originalmente en www.sectorial.co (https://www.sectorial.co/articulos-especiales/item/368834)



Elkin Darío Botero R

Socio-Consultor

Liderazgo y Cultura SAS






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