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  • Elkin Darío Botero Ramirez

El descontento permanente...


Alicia es una persona exitosa, comercialmente es arrasadora, logra todos sus objetivos y saca sus proyectos adelante, sus jefes la adoran, pues es lo que necesitan las compañías, personas orientadas al logro, que excedan las expectativas cada vez y no pierdan el foco en la visión de la organización.

Pero como todos, Alicia tiene su "talón de aquiles", su lado flaco, como decía mi abuela y es que casi nadie la quiere, su equipo la respeta, pero no la admira, sus pares le tienen pereza y sus clientes, por que la necesitan, se la aguantan. ¿Qué pasa con Alicia para generar esas reacciones adversas en todo su entorno?

Alicia es insufrible, nada le sirve, nada la satisface, nada está bien para ella, todo el mundo le queda debiendo, como se dice coloquialmente, para ella, "siempre faltan cinco para el peso" y eso se vuelve una actitud aburridora y repelente.

Seguro que en tu equipo, en tu compañía, en tu grupo de amigos o hasta en tu familia tienes una persona como Alicia, que genera más odios que amores y que es tema de conversación siempre que no está. Este tipo de personas que claramente son Tóxicas y que pululan en todas partes en la mayoría de los casos que he conocido, que no son pocos, no de san cuenta que lo son y los que lo saben no están dispuestos a cambiar, pues como me dijo alguno una vez, si saben como soy para que me preguntan...

Las relaciones y el manejo que hagamos de ella son la clave del éxito de nuestro liderazgo, no siempre tenemos la razón, no siempre nuestra forma de ver el mundo es la correcta y pueden existir otras opiniones que con argumentos y hechos claros pueden hacer cambiar la nuestra y abrirnos una cantidad de posibilidades que por nuestra terquedad y falta de apertura podemos estar perdiendo.

"Cuida y cultiva tus relaciones con los demás, pues de ellas depende en gran parte el éxito o fracaso de tu liderazgo. Que lo que pienses y sientes sea coherente con lo que dices y haces"


Las personas somos seres en constante evolución y cambio y ese cambio depende única y exclusivamente de nuestra decisión, lo que hoy nos funciona o lo que nos ha funcionado en el pasado, no nos asegura que en el futuro no vaya a servir, la velocidad de los cambios en el entorno, las nuevas tecnologías y los desarrollos que aparecen cada día, pueden volvernos obsoletos en un segundo, es por eso que debemos abrir nuestra mente, valorar el trabajo y las ideas de los demás, respetar su punto de vista y confrontar con respeto y argumentos.

Bien lo dice Miguel Ruíz en sus Cuatro Acuerdos, las palabras tienen poder y debemos ser cautos y prudentes al usarlas, muchas veces por ligereza nuestra, sin evaluar a fondo las circunstancias y por actuar de manera primaria y poco asertiva, vamos soltando expresiones que menosprecian el esfuerzo y la dedicación con la que la otra persona efectuó un trabajo, que para nosotros puede no ser suficiente, pero que para el otro pudo significar horas de sacrificio y esfuerzo.

No quiero decir con esto que debemos aceptar todo, que no podemos estar en desacuerdo, por el contrario, es nuestra obligación, pero con respeto por el otro, con asertividad en nuestra forma de comunicarnos y con la argumentación necesaria para defender nuestra posición y lo más importante, sin hacer suposiciones, pues muchas veces damos por hecho que el otro entendió lo que queríamos y al no validar la información perdemos todos tiempo y recursos valiosos para la organización.

#Tóxico #Liderazgo #Coherencia

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